El óxido de magnesio (MgO), también conocido como magnesia, es un mineral sólido higroscópico de color blanco que se produce naturalmente como periclasa y sirve como materia prima para la producción de magnesio. Consiste en una red cristalina formada por iones Mg²⁺ y O²⁻ unidos por enlaces iónicos; en presencia de agua, forma hidróxido de magnesio (MgO + H₂O → Mg(OH)₂), aunque el calentamiento puede expulsar el agua para convertir el hidróxido de magnesio nuevamente en óxido de magnesio.
Históricamente, el óxido de magnesio se conocía como "magnesia alba" (literalmente "magnesia blanca"-refiriéndose al mineral blanco que contiene óxido de magnesio, así como a otras fuentes como carbonato de magnesio) para distinguirlo de la "magnesia nigra" (magnesia negra), un mineral negro-que contiene manganeso.
Aunque el término "óxido de magnesio" normalmente se refiere a MgO, el peróxido de magnesio es otro compuesto de esta categoría. La predicción de la estructura cristalina evolutiva indica que el peróxido de magnesio es termodinámicamente estable a presiones superiores a 116 GPa (gigapascales), mientras que el subóxido semiconductor Mg₃O₂ es termodinámicamente estable por encima de 500 GPa. Debido a su estabilidad, el óxido de magnesio se utiliza como sistema modelo para estudiar las propiedades vibratorias de los cristales.
